Historia Oculta de la Ciudad

Junio 24, 2008

Capítulo Segundo – Parte II

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Y ya que me he largado a hablar de actividades deportivas, a pesar de que tal vez nadie lea este compendio de historias, quisiera recordar en esta líneas lo que alguna vez me ha contado Ángelo Matías Filippetti, declarado seguidor fanatico del deporte de hombres, el Box.

Solía relatar las peleas en la mesa del Bar Nueva Guinea, (antiguamente ubicado en la calle Avellaneda al 400), de memoria, y casi cualquier pelea que se le pidiese.

Luego de su muerte, algunos de sus apuntes y escritos pasaron a mi poder, los que utilizaré también para hacer una breve reseña de tan noble deporte en nuestras tierras pampeanas.

La historia de los púgiles en nuestra ciudad, es grande y llena de gloria.
Este deporte de varones, tuvo su férrea raíz en nuestra ciudad desde comienzos de 1900, con la llegada a estas latitudes de Boleslaw Wojciech Pyrik, procedente de Polonia.

Púgil estilizado, era capaz de sostener una pelea durante horas y ganarla, aunque su rival lo superara en poderío físico, velocidad o estatura.
Quienes lo vieron pelear, sostienen que se movía como un ángel, sin tocar el suelo, y que sus puños siempre encontraban el lugar más débil del oponente.
El Colorado Pyrik (tal su mote pugilístico) nos dejó de herencia antes de su muerte (acaecida a la temprana edad de 58 años), el gimnasio “Puño y puño”, un referente de los primeros años del boxeo en nuestra ciudad, para aquellos gallardos hombres que se animaron al combate cuerpo a cuerpo.

 

 

 

Única fotografía que se conserva del Colorado Pyrik,
utilizada por éste para su Cédula de Identidad.
(Gentiliza de José María Sarandí)


Siguiendo los pasos del Colorado Pyrik, muchos entusiastas construían lugares de práctica para este deporte, incluso en terrenos baldios, a la intemperie, sobre la tierra misma.

Los gimnasios más destacados en los primeros 40 años de este deporte fueron: “El Gallo Cocoreto”, “Contra las Cuerdas”, “El Rincón”, “Honolulu” (que por las noches también era un cabaret), “Ultimo Round”, “No me tire’ la toaya” y el gimnasio de la inolvidable Agrupación de Preparación Física Gustavo Adolfo Bécquer.

Con los años, vendrían los galardones para los púgiles locales.
1915- Heliodoro Inocencio “la Cosa” Carraffa – Campeón Intercomunal Peso Mosca – Ciudad de La Chispa

1919- Atenor Benigno “el Santo” Mogrobejo – Campeón Provincial Peleas Callejeras – Ciudad de Rosario de Santa Fe

1920- Atenor Benigno “el Santo” Mogrobejo – Bicampeón Provincial Peleas Callejeras – Ciudad de Rosario de Santa Fe

1921- Atenor Benigno “el Santo” Mogrobejo – Tricampeón Provincial Peleas Callejeras – Ciudad de Rosario de Santa Fe

1922- Lauro Braulio “la Pantera” Olguín – Campeón de Boxeo Arrodillado – Ciudad de Mozambique – África

1923- Calixto Marcial “el Cana” Revuelta – Campeón Provincial Sobre Piso de Tierra – Paraje Raviola

1923- Whilburth James “el Inglés” Mc Caffie – Campeón Intercolegial Peso Completo – Gimnasio de la Escuela Fiscal Nocturna para Adultos Nº 54 “Noche Eterna” – Venado Tuerto

1927- Calixto Marcial “el Cana” Revuelta – Bicampeón Provincial Sobre Piso de Tierra – Paraje Raviola

1932- Clodovaldo Pancracio “el Gaucho” Zan – Campeón Intercontinental de Boxeo Poético – Ciudad de París – Francia

1936- Pánfilo Eleuterio “la Mosca” Mignona – Campeón Interbarrial Peso Pesado – Barrio La Puñalada – Venado Tuerto

1936- Severo Filomeno “el Enterrador” Pantaleón – Campeón Mundial Boxeo Interracial – Bangkok – Tailandia

1937- Zacarías Merino “la Gallina” Riestra – Campeón Mundial de Boxeo por Correspondencia – Desde la Casa

1945- Eusebio “el Clueco” Figueroa – Campeón Internacional de Box con Casco – Ciudad de Las Vegas – E.E.U.U.

De aquí en más, no se registran grandes logros para nuestros muchachos, hasta fines de la década de 1990, pero esto ya es historia moderna, con la cual no me inmiscuiré, dado el carácter virulento de nuestros púgiles, los cuales seguramente me molerán a golpes por no hablar bien de algunos, o por omitir a otros.

 

Capítulo Segundo – Parte I

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“La llevaba atada/

con los cordones del botín/

entre los defensores/

se hacía un festín”

 

poesía “La llevaba atada” del libro “El Crack de la Poesía”

de Jacinto Buenaventura (1905-1969) en homenaje

al centro-foward Juan Alberto “Beto” Miglioranza,

jugador del equipo de Jorge Newbery en la década de 1950.

 

Cada uno de los integrantes del Grupo, a lo largo de toda su historia, ha tenido y tiene, interés por una temática específica dentro de las investigaciones, como en el caso del mencionado Marquitos.

Otro que se dedico al estudio de los grupos de la ciudad fue Héctor “Salamín” Baviera, eximio jugador de bochas y frustrado centro-foward, cuyo interés rondaba entre las agrupaciones deportivas de nuestra ciudad.

Muchas fueron las noches que despuntó el vicio de la narración, haciendo un exhaustivo recuento de las mismas.

Recuerdo, en este momento, su relato sobre la Agrupación de Preparación Física Gustavo Adolfo Bécquer, que fuera fundada allá por los años 1930.

Por sus filas pasaron los deportistas más destacados de nuestra ciudad en el primer medio siglo del 1900.

Figuras de la talla de Benito Gaspar, Octavio “Fino” Tossi, Pablo Ezequiel De La Marre, Augusto Osvaldo Tisón, Federico Urtibáñez, Narciso Camarea, etc.

Sendos trofeos lucían las vitrinas del hall central de la sede, ubicada en una antigua casona de la familia Rattcliff, sobre calle Marconi, entonces Independencia.

Podían leerse al pie de las copas, Benito Gaspar, 1º Premio Regata de las Lagunas del Sur, Octavio “Fino” Tossi, 1º Premio Campeonato Nacional de Carrera de Embolsados, Pablo Ezequiel De La Marre, 1º Puesto Torneo Regional de Bolitas – Disciplina Hoyito, Augusto Osvaldo Tisón, 1º Puesto I Competencia Interprovincial de Ajedrez Sin Tablero, Federico Urtibáñez y Narciso Camarea 1º Premio Remontada de Barriletes por Parejas – Estilo Americano.

Infinidad de disciplinas eran practicadas en su polideportivo, detrás de su sede.

Algunos de los representantes de la Agrupación, llegaron a instancias mundiales, como el joven piloto de karting a rulemanes Abel Antúnez, quedando en un meritorio segundo lugar en el campeonato mundial de esta disciplina, en la categoría de hasta 48 kilos, disputada en 1936 en Zaragoza, España.

Otro joven de reputación internacional, fue Rosendo Durand, subcampeón mundial de tiro con gomera, en la categoría profesional, disputa realizada entre los seis mejores tiradores del mundo, en la ciudad de Mozambique, donde se coronó campeón el insuperable Tunecino, Mohamed Abdul Shamir, quien en sus declaraciones al diario La Opinión de nuestra ciudad, único medio periodístico que cubrió la competencia, dijo “el verdadero oponente a vencer fue sin dudas Rosendo Durand, a quien vi practicar con latas de durazno en almíbar el día anterior a la competencia, y sinceramente metió miedo”. Una verdadera sentencia de la puntería y el pulso de nuestro representante gaucho.

Entrada la década de 1970, y con el auge de los clubes deportivos, y los gimnasios, la agrupación se vio obligada a cerrar sus puertas, por la falta total de practicantes de los  deportes más nobles.

Los jóvenes se volcaron a deportes más turbios y menos caballerescos, como el fútbol, el bascketball, el automovilismo e incluso el tenis.

Las figuras de Caparros, Walter Hermann, el “Colo” Lussenhoff, El “Tati” Buljuvasich, o incluso Guillermo Coria, disfrutan de una gloria que sin dudas fue gestada desde los muchachos que entrenaban de sol a sol en la Agrupación de Preparación Física Gustavo Adolfo Bécquer.

Ya nadie los recuerda, pero aún se dejan ver, al ojo educado, personas octogenarias como el “Fino” Tossi, que al cruzar la avenida Santa Fe, hacia la panadería donde compra regularmente los biscochitos de grasa, al bajar el cordón comienza a dar saltitos cortos y rítmicos, característica inconfundible de quien lleva la carrera de embolsados en lo mas profundo de su corazón.

 

 

Junio 23, 2008

Capítulo Primero – Parte II

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Unos de los primeros casos de que tengo memoria, que nos tocó vivir con el Grupo, fue allá por mediados de la década del ’30, cuando pasó por esta ciudad una compañía de comedia de Buenos Aires, llamada “La de Paul Didot”, en la que se exhibía como uno de los números principales, al famoso encantador de animales Abdul Séller. Al final del número, como plato fuerte, pedía que alguien del público se acercara para encantarlo. En la presentación en nuestra ciudad (que fue una sola) subió al tablado una joven llamada Mercedes Domínguez. El encantador, la convirtió en perro ante el estupefacto público presente. Hubo un solo problema, (quizá en la articulación de las palabras o en la fonética esquiva del encantador) pero Mercedes no volvió a ser ella, no dejó nunca de ser perro. Luego de que la compañía, y en especial Abdul, abandonaran la ciudad viendo peligrar su integridad física, Mercedes andaba por nuestras calles ladrando.

Largos fueron los días que se le dedicó a este caso por parte del Grupo. Luego de varias entrevistas con Mercedes, en las que hasta se le enseñó a sentarse y a traer el diario, sin embargo esto, que fue obra de Marcos Quilivarre, no fue bien visto por su madre, Rosa Quinteros, quien optó por encerrarla en su cuarto y prohibirnos la entrada a su casa y todo contacto con Mercedes.

Luego de esto, la familia optó por otras inclinaciones para encontrar una cura, y fue así que todo tipo de curanderos, brujos, magos y exorcistas desfilaron por nuestra ciudad, para inútilmente, intentar curar a la joven, algunos venían de lejos, de Córdoba, de Buenos Aires, de Montevideo, y uno francés (que más tarde se supo que era de Villa Cañas), claro que ninguna de estas visitas se hizo de conocimiento público, dado que todas fracasaron rotundamente.

Un día de otoño, Mercedes cayó enferma, y el médico que la atendió dijo que era una enfermedad que nunca había visto en una persona.

A los pocos días, Mercedes murió.

La crónica de aquella investigación cierra con “Causa de deceso: MOQUILLO”, claro que nadie se atrevió a corroborar esta teoría del Grupo.

 

Ya que he nombrado a Marcos Quilivarre, recuerdo que anidaba en él un feroz conocimiento de las Instituciones de nuestra ciudad.

Supo en su momento, hacer memoria de ellas, las cuales en su mayoría (por no decir todas) hoy ya no existen.

Como homenaje a Marquitos y a estas instituciones, intentaré citar las que recuerdo y en la forma que lo recuerdo.

Si bien algunas no llegaron a contar entre sus filas con mas de 2 o 3 socios, otras no contaban con ninguno.

Digamos que aquellas que estaban destinadas al fracaso, lo traían desde sus actas fundacionales, es decir, el error estuvo siempre, en todas, en sus extraños o rimbombantes nombres, algunas resistieron a los envites, colocando siglas a su nombre, como ejemplo podríamos citar a la A. D. V. Q. T. E. P. D. M. D. D. D. D. L. C. D. V. T. D. S. D. S. F. (Asociación De Vecinos Que Trabajan En Pos Del Mejoramiento Del Canal De Desagüe De La Ciudad De Venado Tuerto Del Sur De Santa Fe), sin dudas, esta Asociación estaba destinada al fracaso.

¿Cómo membretar una epístola con este nombre?

Incongruencias.

Como ésta: C. D. E. D. L. F. M. C. D. E. T. C. O. B. P. D. I. D. L. C. (Comisión De Estudiosos De La Forma Más Conveniente De Escribir Títulos Cortos O Breves Para Denominar Instituciones De La Ciudad).

Un papelón.

Así y todo, Instituciones de la talla de la Asociación de Amigos de los Ingenieros, o la Asociación Civil Amigos del Campito e incluso la Agrupación Gaucha “Mate sin Azúcar” (nombre producto de la separación de una de las ramas de la Agrupación Gaucha “Mate con Azúcar”) duraron un período de gestión de sus autoridades. Claro está, y vale la acotación, estas Instituciones, a sabiendas de su fugaz existencia, muchas veces en sus estatutos, disponían como período de mandato de las autoridades de la comisión directiva un lapso de tiempo de 6 meses, 3 meses, o incluso 1 mes.

Marquitos siempre contaba que existió un Club de Ganadores de Carreras Cuadreras, donde las autoridades duraban en el cargo una semana, esto es, de sábado a sábado, cambiando según los resultados de las sucesivas carreras.

Al fin, los muchachos de la ciudad, fueron perdiendo el ímpetu, las ganas de conformar asociaciones, clubes, sociedades, etc, y solo unas pocas, con insulsos nombres perduraron hasta nuestros días.

¿Quién no quisiera poder pasar aún hoy por la vereda de la Casa de la Real Academia de Jerigoncio? ¿O visitar las exposiciones de cuadros de  la Sociedad de Pintores Daltónicos del Centro Pampeano? ¿O concurrir a los recitales de la Agrupación Musical Sinfónica Municipal de Sordos? ¿O cursar las extensas clases dominicales de la Comisión de Fomento del Uso del Ligustrín como Supletorio de las Tapias de Ladrillo?

Toda una Época de Oro de estas Agrupaciones de vecinos movilizados por el bien de la sociedad donde les toco vivir.

Un ejemplo para nuestros jóvenes descarriados que hoy en día sólo conforman bandas de rock y equipos de fútbol 5.

 

 

 

Capítulo Primero – Parte I

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Si (como dijo el griego en su Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa
estará todo el grupo en la palabra grupo
y todo el misterio en la palabra misterio.

Y, hecho de consonantes y vocales,
habrá un secreto nombre, que la memoria
de Dios y que la Omnipotencia
guarde en las letras T. V.

 Extracto de la poesía al Grupo de Investigaciones TV, del libro “Borges lo decía Mejor” de Joaquín Bustamante Andrade.

 

Muy bien, creo que una forma de empezar el relato, es hablar de los inicios del Grupo de Investigaciones T.V. (Trataremos en Vano). Así que procederé en los párrafos siguientes, a una enjuta descripción de tal grupo, y a parte de su historia.

Sepan disculparme, si no coloco datos actuales, tales como los nombres de los integrantes o su localización geográfica, pero ellos aún persiguen sólo el conocimiento, y no la gloria de figurar en los medios de comunicación o en el programa de Susana Jiménez.

Aquí traigo una fotografía del grupo fundador, donde podemos ver de izquierda a derecha: parados, Arnaldo José Vanegas (Tesorero), Francisco Real Nuñez de Vizcaya (1º Vocal Titular), Cristo Benito Uzandizaga (Revisor de Cuentas), Antonino Benvenuto Mascardi  (1º Vocal Suplente), José Martín Bordeaux (Vicepresidente), agachados,

Manuel Xavier Barrenechea (Secretario), Juan Eustaquio Flores (2º Vocal Titular) y Osvaldo Sergio Sosa (2º Vocal Suplente).

No estando presente en este retrato, su presidente y fundador Don Esteban Filippo Franconi, ya que fue quien tomara la fotografía.

Cabe aclarar, dado el tenor de la fotografía, que este grupo de amigos se conocieron en las instalaciones del Club Social, Cultural y Deportivo “Primeras Impresiones”, que luego, allá por 1930, diera paso a la eximia Agrupación de Preparación Física Gustavo Adolfo Bécquer. Aquí puede vérseles luego de concluir el campeonato de basquetball local, consiguiendo un merecido 7º puesto.

Ese mismo año, y luego de descubrir que su habilidad no estaba en las canchas de basquetball, deciden, por iniciativa de Don Esteban, conformar un grupo de investigaciones de aquellos temas que inquietaban a la sociedad burguesa de la época.

Muchas fueron las dificultades que debieron sortear, como la protesta constante de sus esposas y novias, los despidos reiterados de sus respectivos lugares de trabajo, y una persecución hacia ellos, por considerarlos parte de una secta, que los llevó a sumirse en el anonimato, y fingir que el Grupo se había disuelto.

Nada más lejos de la verdad.

Los primeros años, fueron los más fructíferos, pues disponían de un campo de estudio que aún era virgen.

Mitos, fantasmas, aparecidos, quinieleros, luces malas, lobizones, lloronas, duendes, extranjeros, los burdeles, la vieja tapada, el chancho rengo, el chupacabra, fueron algunas de las investigaciones de este primer grupo de inquietos muchachos, en busca del conocimiento.

A 1950, treinta y un años después de su fundación, contaban con un caudal de información e investigaciones que ocupaba cientos de tomos escritos a mano en las repisas de la biblioteca que tenían en su sede.

Tomando hoy, uno de estos tomos al azar, podemos leer en su índice:

  • 25-11-1928 / Caso # 1831 / Venado Tuerto / Aparición Fantasmal / Resuelto

  • 12-11-1928 / Caso # 1830 / Venado Tuerto / Ánima en Pena / Sin Resolver

  • 30-10-1928 / Caso # 1829 / Carmen / Chupacabra / Sin Resolver

  • 16-10-1928 / Caso # 1828 / Venado Tuerto / Ganador consecutivo de tres loterías / Sin Resolver

  • 02-10-1928 / Caso # 1827 / Villa Cañás / Aparición Fantasmal / Resuelto

  • 21-09-1928 / Caso # 1826 / Rufino / Luz Mala / Resuelto

  • 03-09-1928 / Caso # 1825 / Venado Tuerto / Inmigrante Japonés / Sin Resolver

Y así continúa el índice enumerando fecha, número de caso, lugar, tipo y resolución, favorable o no.

De todos hacían informes, se resuelvan o no, dado que quizá los apuntes de un viejo caso sirvieran para resolver otro.

Ya dentro de los tomos, podemos ver el minucioso detalle con que llevaban a cabo el registro de las investigaciones, ya que están anexados incluso los comprobantes de gastos, tales como boletas de café, boletos de tren, alquiler de caballos, billetes de lotería, etc.

Desde su fundación, por el grupo han pasado ya, hasta nuestros días, los siguientes presidentes:

1919-23 Don Esteban Filippo Franconi

1923-27 Don Esteban Filippo Franconi

1927-31 Arnaldo José Vanegas

1931-35 Don Esteban Filippo Franconi

1935-39 Don Esteban Filippo Franconi

1939-43 Antonino Benvenuto Mascardi 

1943-47 Antonino Benvenuto Mascardi 

1947-51 Juan Bautista Bonacorsi

1951-55 Manolo Do Santos

1955-59 Anastasio Francisco Alonso

1959-63 Faustino Leguizamón

1963-67 Gervasio Expósito Zárate

1967-71 Elio Martín Medina

1971-75 Walter Alexander

1975-79 Adrián Hoffmann

1979-83 Ricardo Rubén Durand

1983-87 Antonio Rodríguez

1987-91 Gabriel Fernández

1991-95 Héctor Ricardo Figueroa

1995-99 Juan Marcelo Rufino

Hasta aquí llegaremos, pues por regla interna, no revelaremos la identidad de las dos últimas comisiones, pues aún se encuentran en funciones miembros que deberíamos nombrar.

Algunos hitos en la historia del grupo son los siguientes:

1931 – Adquisición del terreno para la construcción del edificio propio.

1936 – Ganan la lotería nacional.

1936 – Inauguran la sede propia, con los fondos del premio de la lotería nacional.

1947 – Son invitados por su par francés, el Groupe d’investigation “se fera ce que l’on peut” (Grupo de Investigación “Se hará lo que se pueda”) con sede en París, a dictar una serie de charlas sobre sus estudios. No concurren por falta de fondos.

1961 – Ampliación de la sede y construcción de la biblioteca. 1969 – Doña Saturnina Esther Márquez, primera mujer (y última) que accede como miembro al grupo. Ingresa como encargada de organizar los festejos ocultos por el cincuentenario del grupo. Se reúnen todos los miembros anteriores con vida. 

1970 – Creación del Grupo de Investigaciones T.V. (Trataremos en Vano) en Inglaterra, gestión realizada por correspondencia con Sir James Mc Laren, con sede en Londres y bajo la denominación de Group of Investigation WWTU (We Will Treat Uselessly)

1971 – Año del nacimiento de uno de los miembros más destacados del grupo, aún en funciones.

1978 – Presencia completa por parte de la comisión, en todos los partidos del equipo argentino en la Copa Mundial de fútbol.

1985 – Se declara Patrimonio Arquitectónico al edificio de la sede.

1990 – Adquisición del primer computador personal. Durante los siguientes tres años, cumpliría la función de soporte de la maceta del potus añejo.

1999 – Festejos por los ochenta años de existencia ininterrumpida del grupo. Reunión de los miembros anteriores, al menos los que estaban vivos (que eran menos que en 1969).

Llegado este año, no puedo decir más, al menos por el momento, sin caer en descubrimientos no deseados por parte del Grupo.

Pero sin dudas, es a este señor, a Don Esteban Filippo Franconi, a quien debemos honrar, pues él ha sido el portador de la mente más brillante del siglo pasado, a la vez que un visionario, al fundar este Grupo de Investigaciones.

Aquí pongo a su alcance un documento histórico extraído del Archivo General del Grupo de Investigaciones T.V. 

Don Esteban Filippo Franconi vivió hasta los 89 años, tiempo suficiente para arrepentirse de su creación, cuando aún era un mozuelo de 34 años.

Nótese la mirada hacia lo desconocido, el mentón propio de los cazadores de historias, el bigote característico de los destinados a pertenecer a la pequeña franja de los que escriben la historia, y no a la de los fracasados que la leen.

Un verdadero prócer de nuestras tierras, un adelantado a su tiempo.

Sus compañeros del Grupo, en su lápida, colocaron una memorable semblanza que reza:

“Aquí yace nuestro Honorable Fundador que seguramente Tratará en Vano de volver de la muerte.”

 

 

 

Junio 22, 2008

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